A quien le gusta pasar tiempo en casa suele tentarle la idea de transformarla con sus propias manos, con manualidades para la decoración del hogar. Personalizar cada espacio con piezas hechas por uno mismo tiene algo de reconfortante que no dan los muebles de catálogo. Aquí van varias ideas sencillas para darle otro aire a tu casa, valgan para quien empieza o para quien lleva años con las manualidades.
Renueva tus paredes con cuadros hechos a mano
Pintar tus propios cuadros es de las maneras más directas de darle carácter a una pared, y para eso no hace falta ser un artista. Basta con lienzos en blanco y la pintura que más te apetezca, ya sean acuarelas, óleos o acrílicos.
También puedes jugar con las texturas usando papel, cartón, tela o materiales reciclados para conseguir un efecto tridimensional. Otra vía es incorporar elementos naturales, como hojas, ramas o flores secas, que dan un resultado bastante original. Experimentar sale barato, así que merece la pena probar hasta dar con cuadros que reflejen tu estilo.
Personaliza tus cojines y mantas con técnicas de costura
Si se te da bien la costura, los cojines y las mantas son un buen sitio donde aplicarla. Hay técnicas para todos los niveles, desde bordados simples hasta aplicaciones de parches, encajes, pompones o tejidos a crochet. Combinar distintas telas y estampados da diseños originales sin demasiado trabajo.
La pintura para tela es otra opción interesante, porque permite dibujar patrones o frases directamente sobre la pieza. Con algo de práctica, unos cojines corrientes se convierten en piezas que no vas a ver en ninguna otra casa.
Crea centros de mesa con elementos naturales y reciclados
Los centros de mesa son un elemento clave en la decoración del hogar, porque cambian por completo el aspecto de una habitación y la vuelven más acogedora. Una forma de montarlos sin gastar es tirar de elementos naturales: ramas, piñas, hojas, flores secas o conchas marinas que puedas recoger cerca de casa.
También sirven objetos cotidianos como botellas, frascos, cajas o latas, que pueden hacer de base si los pintas, los forras con tela o los decoras con decoupage. Esa mezcla de materiales naturales y reciclados deja un resultado entre rústico y elegante que sube bastante el nivel de la decoración del hogar.
Con estas tres vías ya hay material para unos cuantos fines de semana. Cada pieza que salga de tus manos va a tener un valor que no tienen las compradas, así que reúne materiales y ponte con ello cuando te apetezca.





