Al empezar un año nuevo mucha gente se plantea renovar la casa, ya sea con cambios pequeños o con proyectos de más envergadura. Si disfrutas creando y decorando, los proyectos DIY (Do It Yourself) son una manera económica de dar un aire personal a tu espacio, porque trabajas con lo que ya tienes y decides tú cada detalle. Caben desde manualidades de sobremesa, que se resuelven en una tarde, hasta trabajos de más calado que ocupan un par de fines de semana, y con ellos se puede cambiar bastante el aspecto de una habitación sin recurrir a una reforma. A continuación encontrarás ideas y consejos para empezar a crear y decorar tu hogar con proyectos DIY.
Renueva tus muebles con pintura y técnicas de restauración
Si tienes muebles algo desgastados o sosos, una forma sencilla y barata de darles otro aire es renovarlos con pintura y técnicas de restauración. Puedes empezar lijando y pintando una mesa de centro para dejarla más moderna; basta con una lija de grano medio para abrir el poro, una imprimación fina y dos manos de pintura a la tiza o acrílica. También puedes aplicar decoupage sobre una cómoda antigua, pegando papel o servilleta con cola vinílica diluida y sellando después con barniz mate, y darle así un aspecto vintage. Otra opción es el estarcido, que sirve para crear patrones y dibujos originales en puertas y cajones con una plantilla y una brocha de cerdas cortas. Con paciencia y algo de maña, el mueble cambia por completo y termina reflejando tu estilo.
Crea piezas decorativas con materiales reciclados
Una de las tendencias más extendidas en la decoración DIY es el uso de materiales reciclados para hacer piezas decorativas. Puedes reutilizar palés de madera para montar una mesa auxiliar o una repisa, siempre que los lijes bien antes para evitar astillas, o dar una segunda vida a los tarros de vidrio y convertirlos en portavelas o floreros con un poco de cuerda y pintura para cristal. También puedes probar con botellas de plástico para hacer lámparas y pantallas, o con macramé para elaborar colgantes decorativos donde apoyar las macetas. Trabajar con material recuperado abre muchas posibilidades, sale prácticamente gratis y, de paso, evita que acaben en la basura objetos que aún dan juego.
Personaliza tus paredes con murales y cuadros DIY
Las paredes de casa admiten murales y cuadros caseros que reflejen tu estilo. Puedes dedicar un fin de semana a pintar un mural geométrico en una de ellas, marcando las figuras con cinta de carrocero para que los bordes queden limpios, o usar el estarcido para repetir un patrón llamativo a lo largo de la pared. Si prefieres algo más sencillo, haz tus propios cuadros con pintura acrílica, collage o acuarela y enmárcalos con molduras baratas o con listones de madera cortados a medida. También puedes combinar madera, tela o metal para montar piezas tridimensionales que den carácter a la estancia. Con murales y cuadros hechos en casa, la pared deja de ser un fondo neutro y pasa a llevar el peso de la decoración.
Renueva tus textiles con técnicas de costura y tejido
Si te gusta la costura o el tejido, renovar los textiles es una buena vía para personalizar la casa. Puedes confeccionar cortinas, cojines o manteles con telas estampadas que vayan con tu gusto, midiendo bien antes de cortar y dejando un margen de costura holgado. También puedes probar el patchwork para hacer mantas y colchas de colores combinando cuadrados del mismo tamaño, una técnica muy agradecida para aprovechar telas sueltas. Los retazos que sobran sirven para banderines, guirnaldas o tapices que visten cualquier rincón. Coser tus propios textiles deja piezas que no vas a encontrar en una tienda y que hacen la casa más acogedora.
Con estos proyectos DIY puedes renovar el aspecto de tu casa de forma creativa y sin gastar mucho. Empieza por un mueble o una pared concreta, termina ese trabajo y pasa al siguiente; así ves resultados pronto y no acumulas proyectos a medias. Ve probando materiales, técnicas y estilos hasta dar con la combinación que encaje con tu manera de vivir la casa. ¡Manos a la obra!





