El bordado en bastidor es una de las técnicas textiles con mayor proyección en el mundo craft actual. A diferencia del punto de cruz —más rígido y geométrico—, el bordado libre sobre bastidor te permite dibujar con hilo sobre cualquier tela, creando piezas decorativas únicas que combinan arte y artesanía.
En esta guía completa aprenderás todo lo necesario para empezar desde cero: qué materiales comprar, los puntos esenciales y cinco patrones fáciles para tus primeras creaciones.
Qué necesitas para empezar: materiales básicos
Antes de dar el primer punto, reúne estos elementos esenciales:
El bastidor
El bastidor de madera es el soporte que mantiene la tela tensa mientras bordas. Los más recomendados para principiantes tienen entre 15 y 20 cm de diámetro. Puedes encontrar kits de bastidores de madera en Amazon.es a muy buen precio, tanto en packs individuales como en sets de varios tamaños.
La tela
La tela más usada para el bordado en bastidor es el algodón de color claro —crudo o blanco—, con un tejido ni demasiado abierto ni demasiado cerrado. El lino también funciona muy bien y da resultados más rústicos y naturales.
Las agujas y los hilos
Necesitarás agujas de bordado con ojo grande para pasar los hilos con facilidad. Los hilos de bordar en madeja —como los de la marca DMC— son el estándar del sector. Se separan en hebras y puedes usar de 2 a 6 según el grosor deseado. Un kit inicial de hilos DMC y agujas de bordado en Amazon.es te proporciona una paleta amplia con la que trabajar durante meses.
Otros materiales
- Tijeras de bordado de punta fina
- Lápiz o marcador borrable para tela
- Dedal (opcional pero recomendado para telas densas)
Los 5 puntos de bordado imprescindibles para principiantes
Dominar estos cinco puntos es suficiente para ejecutar la mayoría de los patrones de nivel inicial:
1. Punto atrás (backstitch)
El punto más versátil: dibuja líneas, contornos y letras. Se ejecuta llevando la aguja hacia atrás para rellenar el espacio entre los puntos anteriores, creando una línea continua y uniforme.
2. Punto de cadena (chain stitch)
Forma bucles encadenados que imitan los eslabones de una cadena. Ideal para contornos suaves y rellenos de áreas curvas. Da un resultado más voluminoso que el backstitch.
3. Satin stitch o punto relleno
Rellena superficies con hilos paralelos muy juntos, creando un efecto liso y brillante. Requiere práctica para mantener la tensión uniforme, pero el resultado es muy llamativo.
4. Nudo francés (French knot)
Crea pequeños nudos sobre la tela que simulan texturas, puntos de luz o el centro de flores. Es uno de los puntos más satisfactorios una vez que le coges el truco.
5. Punto de tallo (stem stitch)
Produce una línea trenzada ligeramente diagonal. Perfecto para tallos de flores, ramas y cualquier elemento orgánico curvo.
5 patrones fáciles para tus primeras piezas
Patrón 1: Ramita botánica minimalista
Dibuja a lápiz un tallo fino con tres o cuatro hojas simples. Usa punto de tallo para el tallo y punto atrás para los nervios. Rellena las hojas con satin stitch en verde oliva o verde musgo.
Patrón 2: Letras o iniciales
El texto bordado es uno de los proyectos más populares en redes sociales. Escribe el nombre o las iniciales con un marcador borrable y recórrelos con punto atrás en hilo grueso de color contrastado.
Patrón 3: Círculo de flores silvestres
Distribuye flores de cinco pétalos alrededor del bastidor. Usa punto relleno para los pétalos, nudo francés para los centros y punto de cadena para los tallos curvos.
Patrón 4: Luna y estrellas
Dibuja una luna creciente y varias estrellas pequeñas. Rellena la luna con satin stitch en hilo dorado o amarillo mostaza. Las estrellas de cuatro puntas se bordan con dos cruces superpuestas.
Patrón 5: Planta suculenta
Dibuja una suculenta vista desde arriba —círculo con hojas en capas—. Borda cada hoja con satin stitch en distintos tonos de verde. Es un proyecto ideal para practicar el cambio de ángulo en el punto relleno.
Cómo montar el bastidor correctamente
Un bastidor mal ajustado arruina el bordado. Sigue estos pasos antes de empezar:
Separar los aros
El bastidor tiene un aro interior y uno exterior con tornillo. Sepáralos completamente y afloja el tornillo del aro exterior al máximo.
Colocar la tela
Extiende la tela sobre el aro interior, centrada sobre el área que quieres bordar y sin pliegues.
Encajar y tensar
Encaja el aro exterior sobre el interior, con la tela en medio. Aprieta ligeramente el tornillo, tira de los bordes de la tela uniformemente hasta que quede bien tensa —como la piel de un tambor— y aprieta del todo el tornillo.
Trucos para un acabado profesional
- Separa siempre las hebras: aunque vayas a usar tres, sepáralas y vuélvelas a juntar para que caigan más planas y uniformes.
- Sin nudos al empezar: deja un extremo largo en el reverso y fíjalo pasando las primeras puntadas sobre él.
- Satin stitch perfecto: trabaja siempre en la misma dirección y mantén una tensión constante para que los hilos queden paralelos y brillantes.
- Lavar sin miedo: los bordados en algodón aguantan el lavado a mano con agua fría y jabón suave.
Cómo enmarcar y presentar tu bordado terminado
El propio bastidor puede ser el marco final de tu obra. Para un acabado limpio, recorta la tela dejando 3-4 cm de margen alrededor del aro, pasa un hilo de bastilla por el borde sobrante, tira para fruncir la tela por el reverso distribuyéndola uniformemente y fíjala. Añade un trozo de fieltro o cartulina en la parte trasera para cubrir el acabado y un lazo en la parte superior para colgarlo.
Si prefieres encuadrarlo en un marco convencional, existen marcos específicos para bordados en Amazon.es con cristal y paspartú incluidos en distintos tamaños.
Para seguir explorando las técnicas textiles, no te pierdas nuestra guía de punto de cruz para principiantes o aprende a hacer macramé desde cero.





