El crochet es una de las técnicas textiles más accesibles y satisfactorias que existen. Con solo una aguja con gancho y un ovillo de hilo puedes crear desde posavasos y bolsos hasta prendas de ropa y muñecos amigurumi. Si nunca has tejido en crochet, esta guía te lleva desde el primer nudo hasta tus primeros proyectos completos, paso a paso.
¿Qué necesitas para empezar a hacer crochet?
La barrera de entrada del crochet es muy baja: solo necesitas una aguja y un hilo. El resto son complementos que facilitan el trabajo a medida que avanzas.
Agujas de crochet: tipos y tamaños
Las agujas de crochet —también llamadas ganchos— se numeran por el diámetro en milímetros:
- 2,5–3,5 mm: Para hilos finos, algodón de encaje o hilo DMC.
- 4–5 mm: Las más versátiles. Ideales para lanas medianas y el mejor punto de partida para principiantes.
- 6–8 mm: Para lanas gruesas y proyectos rápidos como bufandas o bolsos rústicos.
- 10 mm o más: Para lanas voluminosas o proyectos jumbo.
Para empezar, una aguja de 4 o 5 mm con un hilo de peso medio (Aran o DK) es lo ideal: los puntos son grandes y fáciles de ver. Si quieres tener diferentes tamaños desde el principio, un kit de agujas de crochet ergonómicas en Amazon con estuche incluido es una inversión pequeña que dura muchos años.
Lanas e hilos: qué elegir al principio
El hilo condiciona la facilidad del aprendizaje más de lo que parece:
- Acrílico de peso medio: Económico, lavable, en todos los colores. La opción estándar para empezar.
- Algodón: Más rígido y firme que el acrílico. Perfecto para posavasos, bolsas de mercado y proyectos de cocina. No se estira, lo que ayuda a mantener la forma.
- Mezcla lana-acrílico: Aporta calidez y elasticidad. Buena elección cuando ya dominas los puntos básicos.
Evita al principio los hilos muy finos o con pelo tipo mohair: dificultan ver los puntos y corregir errores. Un ovillo de algodón 100g para crochet en color liso claro —blanco, amarillo o celeste— es la mejor elección para practicar.
Puntos básicos del crochet que debes aprender primero
Casi todos los proyectos del mundo se construyen combinando unos pocos puntos fundamentales. Dominar estos cinco te abre la puerta a cientos de patrones.
Cadeneta (cadena base)
Es el punto de partida de la mayoría de proyectos. Se forma haciendo lazadas consecutivas que crean una cadena. Sirve como base inicial, para crear espacio entre puntos y como elemento decorativo dentro del tejido.
Cómo hacerla: Forma un nudo deslizante en la aguja. Haz una lazada y pásala por el nudo. Repite hasta obtener las cadenas necesarias.
Punto deslizado (punto raso)
El punto más plano y bajo del crochet. Se usa principalmente para unir puntos en tejido circular y para desplazarse por el tejido sin añadir altura. Introduce la aguja en el punto, haz una lazada y pásala por el punto y por el lazo de la aguja en un único movimiento.
Punto bajo (medio punto)
El punto más utilizado en crochet. Crea un tejido compacto y resistente, ideal para amigurumis, bolsos y proyectos de hogar. Introduce la aguja en el punto, haz una lazada y sácala (dos lazos en la aguja), haz otra lazada y pásala por los dos lazos.
Medio punto alto
Más alto que el punto bajo, genera un tejido ligeramente más flexible. Ideal para prendas y accesorios como gorros y bufandas. Haz una lazada antes de entrar al punto, introduce la aguja, lazada y saca (tres lazos en aguja), lazada y pasa por los tres lazos de una vez.
Punto alto (vareta)
El punto de referencia del crochet. Versátil y rápido, forma la base de la mayoría de patrones intermedios y avanzados. Lazada, introduce aguja, lazada y saca (tres lazos), lazada y pasa por dos lazos (quedan dos), lazada y pasa por los dos restantes.
Cómo leer un patrón de crochet
Los patrones usan abreviaturas estandarizadas. Las más comunes en español son:
- cad → cadeneta
- pb → punto bajo
- pa → punto alto
- pma → punto medio alto
- pd → punto deslizado
- aum → aumento (dos puntos en el mismo punto base)
- dism → disminución (dos puntos tejidos juntos)
- vta → vuelta
Atención: los patrones en inglés usan nomenclatura diferente (sc = punto bajo, dc = punto alto). Si buscas tutoriales en YouTube —donde hay más contenido de crochet que en ningún otro formato— identifica siempre si el patrón sigue la convención europea o americana para no confundirte con los puntos.
3 proyectos fáciles para empezar desde el primer día
La mejor forma de aprender crochet es hacer proyectos reales desde el principio. Estos tres van de menos a más y se completan en pocas horas.
Proyecto 1: posavasos redondo
Materiales: Hilo de algodón 100g (color liso), aguja 4 mm.
Tiempo estimado: 30–60 minutos.
Empieza con un anillo mágico o 4 cadenetas unidas en círculo. Teje 6 puntos bajos en el centro. En cada vuelta circular, aumenta haciendo 2 puntos bajos en cada punto de la vuelta anterior. Continúa 5–6 vueltas hasta alcanzar unos 10–12 cm de diámetro. Cierra con punto deslizado. Este proyecto te enseña a tejer en redondo, a hacer aumentos y a controlar la tensión del hilo.
Proyecto 2: bufanda de puntos simples
Materiales: 200–300g de lana gruesa, aguja 6 o 7 mm.
Tiempo estimado: 2–4 horas.
Haz una cadeneta de 20 puntos y trabaja en vueltas de punto bajo o punto alto hasta los 150–180 cm de longitud. Al trabajar en vueltas planas practicarás los giros, el recuento de puntos y el mantenimiento de bordes rectos. Una lana gruesa y colorida hace la bufanda más rápida y resulta mucho más motivadora que practicar swatches sin objetivo.
Proyecto 3: bolso de red sencillo
Materiales: Hilo de algodón o macramé 200g, aguja 5 mm.
Tiempo estimado: 3–5 horas.
Los bolsos de red combinan cadenetas y puntos deslizados para crear una malla abierta y resistente. El resultado es funcional —perfecto para la compra— y visualmente bonito. Puedes encontrar patrones gratuitos buscando «bolso red crochet principiantes» en Ravelry o Pinterest. Este proyecto introduce el trabajo con malla, base de muchos bolsos y accesorios de verano.
Errores comunes al empezar y cómo evitarlos
- Tensión irregular: Puntos unos muy apretados y otros muy sueltos. Practica solo puntos bajos durante 10 minutos al día hasta que la tensión se vuelva uniforme y automática.
- Perder puntos al final de las vueltas: Ocurre al olvidar tejer en el último punto o el primero. Cuenta los puntos al terminar cada vuelta hasta que sea un hábito.
- Aguja demasiado pequeña para el hilo: El tejido queda muy apretado y cuesta mover la aguja. Comprueba siempre el tamaño recomendado en la etiqueta del ovillo.
- Intentar proyectos complejos demasiado pronto: La frustración es el mayor freno. Empieza con rectángulos y círculos hasta dominar bien los puntos básicos.
Si quieres explorar otras técnicas textiles, en Manualia tienes una guía completa de macramé para principiantes y el tutorial de punto de cruz para principiantes para seguir ampliando tu repertorio artesanal.
Recursos recomendados para seguir avanzando
- YouTube: Canales como «Tejiendo con Esperanza», «El Tricoteo» o «Handy Little Me» ofrecen tutoriales visuales muy claros, muchos en español.
- Ravelry.com: La mayor base de datos de patrones de crochet y punto del mundo, con miles de proyectos gratuitos. Filtra por nivel «principiante» para empezar.
- Libros de crochet: Un buen libro de crochet para principiantes en español es útil para consultar puntos y técnicas sin depender de pantallas.





