Por qué reciclar botellas de plástico en manualidades
Las botellas PET, las de agua, refrescos y aceite, son de los materiales reciclados más socorridos en manualidades. Resisten bien, dejan pasar la luz y se cortan con tijeras o cúter, y admiten pintura, decoupage, cuerda de yute y casi cualquier acabado decorativo. Reutilizarlas en casa quita bastante plástico de la basura y sale por un coste prácticamente nulo.
Antes de empezar, lava bien las botellas con agua caliente y jabón, retira las etiquetas con un trapo húmedo o un poco de aceite de bebé y déjalas secar del todo. Para cortar plástico grueso usa un cúter bien afilado sobre una superficie resistente, y si el proyecto es para niños, que los cortes los haga un adulto.
Proyectos con botellas de plástico: de básico a avanzado
Maceta vertical para plantas de interior
Corta una botella de 2 litros por la mitad y quédate con la parte inferior. Haz varios agujeros pequeños en el fondo con un clavo caliente o un taladro para el drenaje y píntala con spray o acrílico, con dos manos como mínimo para cubrir bien el plástico. Añade piedras decorativas en el fondo antes de la tierra. Si cuelgas varias botellas en vertical con cuerda, se monta un pequeño jardín de interior.
Jarrón decorativo con cuerda de yute o macramé
Corta a la altura que quieras la parte inferior de una botella grande de aceite o de agua de 5 litros, que es la que aguanta mejor el peso. Pega alrededor cuerda de yute o de algodón natural enrollada con la pistola de pegamento caliente, sin dejar huecos entre vueltas. El acabado recuerda bastante a un jarrón de cerámica tejida. Remátalo con flores secas o artificiales.
Lámpara de botella con efecto mosaico
Perfora toda la superficie de una botella grande, de 2 o de 5 litros, con un taladro o un clavo caliente, siguiendo un patrón de puntos regular o un diseño geométrico. Introduce por el cuello una bombilla LED de bajo consumo con cable textil. Al encenderla, los puntos proyectan un mosaico de luz en las paredes, que es lo que hace interesante la pieza en un dormitorio o en una terraza.
Organizador de escritorio con botellas cortadas
Corta varias botellas a distintas alturas para obtener cilindros de diferente tamaño. Forra cada uno con washi tape, tela adhesiva o pintura acrílica en colores que combinen, y pégalos juntos sobre una base de cartón o de madera. El resultado es un organizador de escritorio a medida para lápices, tijeras, clips y demás material.
Comedero para pájaros
Corta dos ventanas ovaladas en lados opuestos de una botella de 1,5 litros, a unos 5 cm del fondo. Atraviesa la botella con un palo de madera o de bambú por debajo de las ventanas para que haga de percha, rellena el fondo con semillas y cuélgala con alambre o cuerda desde el tapón. Funciona muy bien en jardines y terrazas, y los pájaros lo localizan en cuestión de días.
Florero de cuello largo con decoupage
Usa la parte superior de una botella alargada, de las de vino de plástico o similares. Aplica servilletas de papel estampadas con la técnica de decoupage, alternando capas de servilleta y de cola de pegar diluida en agua, y termina con una capa de barniz acrílico transparente. El efecto final se parece a la porcelana pintada a mano y cuesta reconocer que debajo hay plástico.
Técnicas de acabado para plástico reciclado
Pintura sobre plástico: qué funciona y qué no
El plástico PET agarra mal la mayoría de pinturas. Para que el acabado aguante hace falta una imprimación específica para plástico, como los sprays de Montana o equivalentes, o una capa previa de spray de alta adherencia. Los acrílicos de manualidades aplicados en crudo se desprenden en láminas a las pocas semanas, sobre todo en piezas que se manipulan a diario.
Alternativas que sí funcionan sin imprimación: pintura con efecto tiza (chalk paint), que adhiere bien sobre plástico limpio; rotuladores de alcohol tipo Posca sobre plástico liso; y papel adhesivo o washi tape, que se pegan sin necesidad de pintar.
Pegamento caliente: el gran aliado del reciclaje plástico
La pistola de pegamento caliente es la herramienta que más se usa en estas manualidades. Pega bien cuerda, tela, goma eva, flores secas y casi cualquier material sobre el plástico. Su punto débil es el calor, porque en verano y a pleno sol el pegamento se reblandece, así que conviene no usarlo en piezas que vayan a quedarse a la intemperie.





