Las pulseras de macramé e hilo están entre las manualidades de joyería más accesibles que hay. Con pocos materiales, sin herramientas especiales y en menos de una hora puedes montar accesorios personalizados, con combinaciones de colores, nudos y cuentas que no vas a encontrar en ninguna tienda.
Materiales para hacer pulseras de hilo y macramé
El material principal es el hilo o cordón. Para las pulseras de amistad clásicas se usa hilo de bordar de seis hebras, que es suave, resistente y viene en cientos de colores. Para macramé se prefiere cordón de algodón encerado o hilo de nailon de 0,5 a 1 mm de grosor, porque mantiene mejor la forma de los nudos y aguanta el uso diario sin desgastarse.
También necesitarás tijeras de punta fina, una superficie de trabajo (un cojín de corcho, una tabla de macramé o incluso un portapapeles con clip) y cinta adhesiva o alfileres para fijar los hilos mientras trabajas. Las cuentas, los dijes y los pasadores son opcionales, aunque añaden mucha personalidad a cada diseño.
Cómo calcular la cantidad de hilo necesaria
Una regla práctica para macramé consiste en cortar cada hilo con una longitud de cuatro veces el largo terminado del diseño, más unos 10 cm de margen. Para una pulsera de 18 cm de largo, cada hilo activo debe medir unos 80 o 90 cm antes de empezar. Los hilos de relleno, que van por el centro y sobre los que se hacen los nudos, pueden quedarse más cortos, en torno a 30 o 40 cm.
Los nudos básicos del macramé para pulseras
El nudo fundamental del macramé es el nudo cuadrado o nudo plano, formado por dos nudos simples hechos en direcciones opuestas. Cuatro hilos de trabajo rodean dos hilos centrales de relleno. Primero el hilo izquierdo cruza por encima de los centrales y pasa por debajo del derecho, y luego el derecho pasa bajo los centrales y sube por el ojo que ha quedado a la izquierda. Una vez apretado ese primer nudo, se repite a la inversa para completar el cuadrado.
El nudo espiral se consigue haciendo siempre el primer tiempo del nudo cuadrado en la misma dirección, con lo que sale una columna que gira en hélice y queda muy bien en pulseras minimalistas. El nudo diagonal o chévron combina nudos en distintas direcciones para formar patrones en V o en zigzag bastante vistosos.
El nudo de la pulsera de amistad
La pulsera de amistad tradicional usa el nudo de espiral de hilo. Se trabaja con varios hilos de colores, y el hilo activo forma una lazada hacia delante o hacia atrás sobre el hilo siguiente, tirando del extremo para apretar. Alternando nudos hacia delante y hacia atrás con distintos hilos salen los patrones de franjas diagonales, chévron o diamante típicos de estas pulseras.
Tu primera pulsera de macramé: modelo sencillo paso a paso
Corta cuatro hilos de 80 cm cada uno. Dóblalos por la mitad y fija el centro con un nudo lark’s head a un anillo o a un clip, de modo que te queden ocho extremos colgando. Agrupa los hilos de cuatro en cuatro, los cuatro centrales como relleno y los cuatro exteriores como hilos de trabajo. Después haz una secuencia de nudos cuadrados, que con unos 15 o 20 nudos seguidos te dará entre 8 y 10 cm de pulsera.
Para cerrar, remata los extremos con un pasador corredizo. Haz un nudo corredizo doble con un trozo extra de hilo que rodee todos los extremos juntos, de forma que puedas ajustar la longitud de la pulsera deslizándolo. Termina con un nudo simple y recorta el sobrante dejando unos 2 cm de fleco.
Diseños de pulseras: combinaciones de colores y patrones
Buena parte del resultado depende de la combinación de colores. Los colores análogos, vecinos en el círculo cromático como el azul, el turquesa y el verde, dan pulseras armoniosas y serenas. Con los complementarios, del tipo naranja y azul o rojo y verde, salen piezas vibrantes y con mucha presencia. Si buscas algo más formal, tira de neutros con un acento, como beige, blanco y negro con un hilo dorado.
Para añadir cuentas al macramé, pasa el hilo central por la cuenta antes de hacer el siguiente nudo cuadrado. Las cuentas de madera, turquesa o metal dorado funcionan muy bien en pulseras de estilo boho. Los dijes y charms se cuelgan de un hilo individual o se integran en el nudo de cierre para que no estorben al tejido principal.
Pulseras especiales: con nombre, geométricas y multicapa
Las pulseras con letras o nombres se hacen adaptando plantillas de punto de cruz al macramé, de manera que cada cuadrado de la plantilla equivale a un nudo y la letra se forma cambiando el color del hilo activo. Es un proceso laborioso, pero el resultado queda muy personal y funciona como regalo de cumpleaños o aniversario.
Las pulseras multicapa se llevan varias juntas en la misma muñeca para ganar volumen y mezclar texturas. Para un conjunto armonioso, combina una pulsera de macramé gruesa con una de hilo fino y otra de cuentas en colores parecidos. Las geométricas con patrones de rombos o hexágonos se consiguen combinando nudos cuadrados en distintas posiciones, y son el paso natural para quien ya domina los nudos básicos.





